Los Hábitos de Estudios

habitoPor Lic. Gittel Estévez

Ayudando a nuestros hijos a empezar el año con el pie derecho

¿Qué son hábitos de estudios?

La literatura define los hábitos de estudios como las habilidades de los estudiantes para manejar su tiempo y otros recursos para completar sus asignaciones académicos con éxito.

¿Por qué son importantes?

  • Hacen del aprendizaje un proceso más eficiente y positivo.
  • Te ayudan a crea hábitos, disciplina y habilidades que perduran toda la vida.
  • Hacen de la lectura y aprendizaje más agradables y sin estrés.
  • Forman a los alumnos en niños y jóvenes más confiados y competentes.

 

  Pautas Generales

  • Manejo del tiempo: establece una rutina de almuerzo, tareas, hora de dormir.
  • Provee los materiales, libros y recursos necesarios, además de un lugar apropiado para estudiar (bien iluminado, sin ruidos ni distracciones).
  • Para la concentración, es importante dormir bien y comer saludable y ejercitarse regularmente.
  • Alienta a tu hijo a que se “prepare” para estudiar (que se relaje y se enfoque)
  • Ofrece tu ayuda.
  • Dispón de tiempo para estudiar y repasar con él o ella de forma periódica.

Las inteligencias múltiples y los hábitos de estudio

Tomando el cuenta la teoría de las inteligencias múltiples, debemos recordar que nuestros hijos aprenden de formas diferentes, de acuerdo a tipo de inteligencia que tiene más desarrollado. Piensa cual es el tipo de inteligencia de tu hijo y tratemos de buscarle alternativa y adaptaciones que podamos aplicar en casa a la hora de hacer tareas o estudiar.

¿Qué pueden hacer los padres para construir sobre las fortalezas para el aprendizaje que poseen sus hijos?

  1. Eliminar mitos y prejuicios. Porque tu hijo no se bueno en una materia, no significa que no es inteligente.
  2. No asumir que tu estilo de aprendizaje es el mismo que el de tu hijo.
  3. Ayuda a tu hijo a identificar y usar sus fortalezas.
  4. Establece patrones para las tareas y estudios, pero dale flexibilidad para que tu hijo puede establecer patrones que se adapten a sus necesidades.
  5. No compares a tus hijos.
  6. Indaga sobre tus hijos con sus maestros.

Y recordemos un poco de la sabiduría de Dios:  “…sé paciente con todos.” 1 Tesalonicenses 5:14 

Anima, alienta, edifica a tu hijo: “Por lo tanto, esforcémonos por promover todo lo que conduzca a la paz y a la mutua edificación.” Romanos 14:19

Versículo de la Semana

  • Hechos 24:16
      "Por esto, yo también me esfuerzo por conservar siempre una conciencia irreprensible delante de Dios y delante de los hombres."  

Rincón del Alma

  • Una pequeña elección...
    Cuando era niño, mi padre tocaba el violín.  Un día decidió unirse a sus amigos en una travesura inofensiva. Mientras corrían por la escuela, salieron por una puerta. La puerta se cerró justo...
    Lea más...